El comedor municipal de Orduña, una apuesta pública que une la producción y el consumo local

En el curso escolar 2018-2019 se puso en marcha la experiencia del comedor escolar de la escuela de Orduña, uno de los cuatro proyectos piloto aprobados por el Departamento de Educación del Gobierno vasco.
La característica que diferencia a este proyecto es que, como el centro no cuenta con cocina, el comedor escolar se abastece de la cocina municipal ubicada en la residencia, que dista pocos metros de la escuela.
Esta cocina municipal da de comer a los y las usuarias de la residencia municipal y a la comunidad de la escuela pública.
Estrategia alimentaria local agroecológica
Para que la cocina municipal pudiera abastecer a la escuela, esta tuvo que pasar a ser cocina central (se amplió el almacén y la zona de expedición). Esta cocina municipal se puso en marcha en 2015, fruto de un largo trabajo de estrategia alimentaria municipal que comenzó en 2003 con el objetivo de desarrollar un sistema alimentario local basado en la soberanía alimentaria y la agroecología.
Hoy en día la cocina municipal es un recurso que une a los productores locales con consumidores y que ofrece al alumnado de la escuela materias primas frescas, locales y ecológicas.
Control del desperdicio alimentario
Además de elaborar un menú con productos de calidad y justos, han realizado trabajos de sensibilización con las familias, así como una formación dirigida al personal de la mano de Menjadors Ecològics.
En 2020 realizaron un proyecto de control del desperdicio alimentario. Para ello, tomaron datos sobre la cantidad de alimento desechado (no servido/no comido), analizando cada plato, así como el desperdicio por edades.
Marco legal pendiente
El objetivo del proyecto, en este momento, es conseguir un marco legal que le dé soporte jurídico, y que otros municipios y centros escolares puedan realizar experiencias similares.